viernes, 30 de enero de 2009

Sin resbalarte!


Bailar el tiempo con una peonza que gira hasta que decide no marearse, mirar al infinito y quedarte con la huella más profunda que se modeló entre barro, respirar un poco más fuerte con la intención de bloquear el silencio del primer parque medio vacío que se cruza en tu carrera, sortear el barullo de una definición concreta, hacer turismo apoyado en un árbol, hablar con un mirada, zarandear la balanza y quedarte atrapado donde quieras. ¡Buenos días Pamplona!

miércoles, 28 de enero de 2009

Casi sin ver...


Tiempo detenido en una pista mientras las palabras salen solas para camuflarse entre el murmullo apagado de la lluvia al caer sobre coches aparcados de manera aleatoria. Caminar y respirar el amanecer!

Un boli sin tinta...


Un tic tac que se repite. Misma hora, idéntico reloj, semejante lugar... Envite a la rutina que te obliga a olfatear sus pasos! Aún así, algo bueno: los papeles pesan menos. Hoy será un buen día!

lunes, 26 de enero de 2009

Cuando oscurece...


Creer que las palabras de una noche valen dos veces el valor de su interior. Rampas por escaleras y elevadores sin botón de emergencia. Sinceridad abrupta que huye al despertar... Y mientras un tic tac escondido, furtivo, que te despierta por la tarde y se acuesta al amanecer. Un sinfín de huecos ocupados en los que no resuena ni el repiqueteo de dos copas. Mirar de nuevo y pensar con la voz... yo también lo entiendo!

Vuelta atrás con los pasos ya dados!


Recuperar los nervios de sentir el aliento de febrero, las manos frías de un estuche que regresa a la mochila y el sudor por saber quién ganará el pulso al papel... Tienes típex? Como siempre!

viernes, 23 de enero de 2009

Pues que llueva...


Salir sin paraguas y echar a correr para volver a mojarte la cara y recrear entre las gotas las historias de unas botas de goma o un paraguas de caramelos... ¿Predicciones? ¡¿Para qué?!

jueves, 22 de enero de 2009

Tiempo


24 horas alrededor del mundo a través del marco de un álbum de fotos en blanco y negro. Sonidos rescatados entre las olas, palabras difuminadas por la niebla y pensamientos prisioneros en una botella con dirección a mañana. Cerrar los ojos y navegar sobre un barco de papel...