martes, 9 de agosto de 2011

Rincones que despiertan


Asomarse a las palabras con un punto de alegría y otro de humildad. Revelar el secreto que esconden las nubes. Enlatar las historias que el viento distribuye. Sorber el café de las seis. Disfrutar de la sobremesa a medianoche. Regalar un pedacito de sinceridad. Recuperar la transparencia de un momento irrepetible. Subir las escaleras de la inocencia. Engancharse a las escenas que no se cuentan con un teclado. Perfilar el frío de un amanecer...

2 comentarios:

Eugenio dijo...

Muy bueno, te sigo.

Un saludo

M.Flores dijo...

Siempre escribes justo lo que necesitamos leer. Muy breve todo pero intenso, inverosimil. Hermoso.
Abrazos