jueves, 2 de junio de 2011

Postales desde dentro

Una pequeña victoria ganada a la libertad de expresión, el orgullo de haber dicho sí gracias a la locura ordinaria, la suerte de haber entendido la palabra empatía, la importancia de un espejo en el que releer un día, respirar olor a intensidad, sobrevolar la inocencia y guardarla bajo llave en la mochila...

2 comentarios:

Riespe dijo...

Y nos pones a pensar que todos necesitamos expresar lo que llevamos adentro, compartirlo, intercambiarlo con los otros, en una especie de juego sin reglas del que sales fortalecida por que sabes que alguien en algún rincón entiende y se conmueve con lo que sientes...

Un abrazo

Anónimo dijo...

Excelente cosa la empatía.
Y gran post...