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miércoles, 10 de febrero de 2010

Sin fisuras


Sin que juegos de palabras descolgadas estropeen las historias más auténticas, sin que las sombras caduquen las sonrisas más sinceras, sin necesidad de explicaciones, sin que se borren las sonrisas, sin que se nuble la mente, sin que los cobardes se salgan con la suya, sin darle voz a las armas de la desconfianza, sin que llueva por dentro, sin sentirse perdido... pegando lunas rotas con la verdad de un muro indestructible!

martes, 24 de febrero de 2009

Anda, las 4.30!!!


Decidir caminar al revés, sopesar un juego y responder gritando a decenas de preguntas de trivial en las que cualquier respuesta vale una sonrisa, no salir cuando el mundo corre por las calles debajo de casa, preferir ver las horas desde el reloj de un móvil congelado en la nevera para tratar de que el tiempo cuente los minutos hoy un poco más despacio para, al final, dormir sabiendo que un trabajo o un partido conjunto fueron el comienzo de un domingo complicado…

martes, 9 de diciembre de 2008

Tras tres mensajes...


Cuando no tienes tiempo, cuando las prisas se agolpan en tu agenda y las letras se amontonan, es entonces cuando no puedes dejar de pensar en esa escapada que se asoma por la ventana de un cristal empañado debido al contraste de la calefacción. Un encuentro más o menos preparado, casual si se prefiere, la verdad es que no importa cuando sirve para recordar las mañanas de cura de insomnio entre apuntes, miradas furtivas y una pizarra medio vacía. Volver a lo de siempre sin dejar de caminar. ¿Volveremos a quedar? El año que viene...

lunes, 13 de octubre de 2008

Ocho



Es fácil perder la perspectiva, no darse cuenta de qué se esconde tras las palabras que todos preferimos apartar en un rincón lleno de polvo. Es duro echar de menos, sobre todo al recordar las promesas que se dejaron encadenadas en uno de los bancos de siempre, en aquel que se moja cuando llueve, en ese que esconde nuestros secretos más inocentes. Cartas mojadas que nunca llegaron a enviarse, hojas de cuaderno arrancadas porque no salían las palabras y una promesa que aseguraba cómo aprender a vivir desde lejos. Cada gesto que se cumple saca a relucir aquellas palabras, las que hoy suenan mientras el otoño hace que el verano acabe por ser propiedad de la memoria. Pero hoy, aunque sea por un minuto, los kilómetros se acortan y las calles se mojan con discreción. Un escalón menos y ocho sonrisas abiertas que nunca se dijeron nada en el arte del engaño, pero que entendieron desde el principio que en esos ojos cerrados por los excesos de una noche quizá complicada existe, ante todo, el arte de un detalle, de un sentimiento que no hace falta describir. *Para ti*